La formación integral del ser humano

Este inicio de año ha sido uno de los más aciagos que pueda recordar y los acontecimientos ocurridos en México el día de ayer no hacen más que confirmar el pronóstico de que 2017 traerá algunos de los mayores retos que hayamos enfrentado como sociedad y como individuos.

Sin embargo, en momentos como estos no podemos ceder por completo al pesimismo. Es momento de adoptar o reforzar las iniciativas que puedan conducirnos por mejores rumbos.

Mientras leía las noticias, comentarios y reflexiones que se suscitaron ayer, recordé que el año pasado, como parte de un trabajo de investigación, conocí las ideas y el trabajo de William Soto Santiago, representante de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz.

Soto Santiago es catedrático, investigador y doctor en filosofía y humanidades. No obstante, se ha distinguido del común de los académicos porque no se ha limitado a tratar los distintos temas de interés humano desde el plano teórico, sino que ha tratado de dar una orientación práctica a sus reflexiones y conocimientos.

educacion

Una de las cuestiones que más han preocupado a William Soto es la del desarrollo integral del ser humano. Este interés lo llevó a observar que la mayoría de los programas educativos y los planes de desarrollo social de los países occidentales se concentran sólo en ciertos aspectos de la vida, como la producción, la generación y acumulación de riquezas, o el éxito, que principalmente se mide en función del último factor.

Sin embargo, no se concede la misma importancia a otros aspectos igualmente importantes, como la formación del pensamiento crítico, la educación estética, el desarrollo de la creatividad o el fomento de una relación armónica con el medio ambiente. Todo lo anterior es fundamental para que los seres humanos lleven una vida digna y también para que el desarrollo de esa vida no repercuta de manera tan negativa en el planeta y el resto de sus habitantes.

ambiental

William Soto también señala que la falta de proyectos educativos, sociales y políticos que promuevan el desarrollo integral del ser humano ha provocado el auge de fenómenos como el racismo, la discriminación, la violencia de género, la intolerancia, el terrorismo, la crueldad hacia otros seres vivos y otros actos que nos están destruyendo como sociedad.

Por ello es que la Embajada de Activistas por la Paz, el proyecto principal de William Soto, ha formado comisiones y grupos de trabajo que se enfocan en promover el desarrollo integral de las personas. Esto no lo hacen sólo mediante actividades académicas y de difusión. La Embajada trabaja directamente con comunidades de diversas regiones y países, en proyectos de alfabetización, difusión cultural, educación artística y proyectos de desarrollo sustentable.

La Embajada también organiza, de manera anual, la Cumbre de Integración de Activistas por la Paz (Cumipaz). En ella participan organizaciones internacionales que comparten objetivos con la Embajada y que contribuyen con sus ideas, soluciones y proyectos. El trabajo de activistas como William Soto debe conocerse, apreciarse y, sobre todo, emularse hoy más que nunca.