¿Qué hacen los líquidos por tu calidad de sueño?

Pudiera parecer algo extremo pensar que lo que bebemos pueda interferir en la calidad de nuestro sueño. Y nada más lejos que la verdad.

Si bien cada organismo responde diferente a ciertos estímulos incluyendo las bebidas, se ha encontrado que existen algunas sustancias que afectan en mayor o menor medida a conciliar adecuadamente un sueño reparador.

Debemos comenzar primero con lo siguiente: lo que bebes en las horas previas antes de acostarte puede ayudarte o puede romper con tu capacidad para conciliar el sueño.

Veamos aquellas bebidas que pueden causar un efecto negativo para dormir profundamente: la cafeína y el alcohol son dos de los candidatos que llegan a interrumpir el sueño.

La cafeína es un estimulante que puede mantenerte despierto.

Según la División de Medicina del Sueño de la Escuela de Medicina de Harvard, los efectos de la cafeína pueden tardar de seis a ocho horas en desgastarse.

Así que evita el beber bebidas con cafeína, como café o refrescos por la tarde o por la noche. Estas bebidas no son muy aconsejables para un gran número de personas.

Por ejemplo en mi caso he notado que el consumo del café (una taza por supuesto) no me afecta, sin embargo, conozco personas que literalmente los mantiene en total vigilia.

En el caso del alcohol es un sedante que puede producir un efecto relajante pero también interrumpe la calidad de tu sueño.

Puede dar lugar a etapas más ligeras y menos restaurativas del sueño, que pueden dejarte una sensación de aturdimiento la mañana siguiente.

Evita beber alcohol dentro de las tres horas previas a la hora de acostarte y limita tu consumo a una o dos bebidas alcohólicas.

Del otro lado del espectro tenemos las bebidas promotoras del sueño.

Trata de beber una taza pequeña de algo con un efecto calmante antes de acostarte, como un té (sin cafeína), por ejemplo un té de manzanilla, de flor de la pasión puede ser adecuado o leche caliente.

Tengamos también en cuenta que todo exceso es malo, incluso en aquellas cosas que nos resulten benéficas, por lo que el beber demasiado de cualquier líquido antes de acostarse puede hacer que te levantes al baño durante la noche, lo que también interrumpe el sueño.

Además de la elección de una bebida adecuada para descansar, puede que te resulte difícil quedarte dormido a veces.

Un tip que te puede ayudar es el seguir un horario de sueño regular lo que es importante para tu cuerpo porque regula tu reloj biológico.

Y de seguro ya habrás pasado que el forzarte a dormir, lo que rara vez funciona.

Si sigues despierto después de 15 minutos de intentar quedarte dormido, levántate de la cama y ponte hacer otra cosa, es la mejor sugerencia.

Por ejemplo, continúa con tu ritual de relajación antes de acostarte, si no lo tienes aún establecido, puedes comenzar con tomar un baño caliente, leer o escuche música relajante.

Luego vuelve a la cama cuando la ansiedad de no poder dormir se haya ido.

No importa lo tentado que estés, no enciendas la televisión, ni tu computadora, ni revises tus textos o correo electrónico. Trata de no exponerte a la luz brillante, temperaturas extremas o sonidos fuertes y procura descansar sobre un buen colchón justo a tus necesidades y con el tamaño adecuado.

En mi caso el descansar en mi colchón king size ortopédico después de mi ritual ha sido toda una nueva experiencia para mi descanso. Espero que estas ideas aporten a que encuentres tu propio ritual.